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1987

  • Writer: Vernon Santos Zambrana
    Vernon Santos Zambrana
  • Jul 13
  • 3 min read

Por Vernon Santos Zambrana

13 de julio 2026



La llamada me dejó frío.


Hacía unos cinco minutos pasaba por el frente de casa de mi papá, sin sospechar que en unos momentos más tarde, mi tía me contactaría para decirme que algo no andaba bien con papi. El viejo no se sentía bien.


Llegué lo más rápido que pude. y no es la escena que un hijo, ni nadie, hubiese querido tener que enfrentar abriendo el día. Mi papá se fue.


Después de unos días que parecieron eternos, regresé a su casa y me di a la tarea de rescatar y preservar sus recuerdos físicos. Porque, al igual que yo, o yo que él, somos dos "fiebrús" del juego de béisbol. Y me "enfiebré" gracias a él.


Entre los uniformes y pelotas de juegos significativos en su carrera de 18 temporadas en la Federación de Béisbol, y 13 más en la COLICEBA, encontré algunos recuerdos que mostraba en su antiguo local "El Dugout" en la calle Muñoz Rivera en Camuy. Y de la caja donde los recuerdos brotaban, cayó esta pelota casi en mis manos.



En mayo de 1987, el Camuy Arenas se encontraba cerca de la clasificación a la postemporada. Pero había que despachar a los Tiburones de Aguadilla en un juego decisivo, que se ganó en el viejo Parque Colón. Luego de eliminar a Florida en semifinales y al poderoso trabuco de San Sebastián (con todo y los 19 jonrones de Eddie Ahorrio), Camuy pasó a su primer Carnaval de Campeones desde 1975.


El primer fin de semana del Carnaval fue un doble juego el domingo 26 de julio en el viejo Parque Cheo López, en ese entonces acabado de remodelar. Camuy se enfrentaría a Manatí y a Las Piedras en esta etapa del torneo clasificatorio. Los Atenienses visitaron a Camuy, y el zurdo hatillano Juan Vázquez venció 6-1 a la fuerte escuadra de Manatí. No había lanzador asignado por el Arenas para el segundo juego.


En el receso, mi padre sale del dugout para almorzar un hot dog conmigo, cuando el dirigente-jugador Héctor Colón se le acerca al viejo y le da una bola Rawlings nueva.


"Vas tú para el segundo, Pedro".


Papi calmadamente terminó el hot dog, no dijo nada, y se fue a calentar al bullpen.


Yo no podía con los nervios. Papi recién había cumplido 40 años de edad, y en la Doble A se les ocurrió la brillante idea de traer de vuelta el bate de aluminio.



En la sexta entrada, el bullicio en el parque era parapelos. Porque al mirar la pizarra, llevada manual y magistralmente por Miguel "El Meón" Nieves, nos percatamos que Manatí no ha había conectado de indiscutible. Un doble de Roberto Rosa luego de un boleto, permitió la primera anotación de los Atenienses, y luego de par de carreras, Colón, quien era el receptor, hace la señal y trae en relevo al estelar Jesús "Chucho" Rosario, quien acabó con la amenaza de Manatí y puso a Camuy 3-0 arriba en el Carnaval.


Cuando el viejo bajó de la loma, yo estaba en el dugout. Había tocado la puerta tan duro, que fue el apoderado, don Paco Torres, quien con una sonrisa me abrió la puerta y pude recibir a papi en el pie de los escalones mientras todo el estadio lo aplaudía de pie.


Eso era todo lo que yo necesitaba.


Cuando pequeño mi vida era el béisbol, pero era por papi. Tenía que ir a todos los juegos de Camuy, casi por obligación. Pero en ese momento del 26 de julio de 1987, mi mente cambió, y fue mediante ese evento que pude desarrollar una excelente relación con mi papá, quien era mi mejor amigo, hasta el último día.


Y extraño a mi mejor amigo.























 
 
 

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